INFORMACIÓN GENERAL

FRACASA “MUJER SEGURA”; GOBIERNO RECONVIERTE CABINAS TRAS INVERSIÓN MILLONARIA

LUIS ROMERO

En un contexto en el que la mayoría de la población cuenta con teléfono móvil y acceso a los números de emergencia 9-1-1 y denuncia anónima 0-8-9, el gobierno estatal evidenció la improvisación y el consecuente fracaso operativo del programa “Mujer Segura”, al anunciar su transformación en un nuevo modelo de atención.

La iniciativa, que buscaba fortalecer la seguridad para mujeres mediante cabinas telefónicas londinenses en la vía pública, quedó en entredicho tras reportes de abandono, con estructuras inutilizadas y cubiertas con bolsas de plástico negro en distintos puntos de la capital.


DE PROYECTO EMBLEMÁTICO A RECONVERSIÓN

Ante el evidente desuso y el cuestionamiento de la ciudadanía, autoridades anunciaron reconvertir estos espacios en “Cabinas de Auxilio 9-1-1” con acceso universal, pese a la inversión anunciada de 10 millones de pesos para tal iniciativa de protección a las mujeres.

El Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP) sostuvo que «Mujer Segura» no ha sido cancelado, sino que “evoluciona” como parte de un ajuste técnico y operativo dentro de la estrategia de seguridad.

De hecho, indicó que esta acción presenta un avance de apenas 25%, lo que sugiere que su implementación original quedó lejos de consolidarse.


MÁS TECNOLOGÍA… ¿MISMO PROBLEMA?

De acuerdo con el SESESP, la nueva etapa contempla:

  • Integración tecnológica con el C5i Tlaxcala
  • Conexión con C2 municipales
  • Mejora en la capacidad de respuesta

El objetivo es convertir las cabinas en puntos de proximidad para la atención de emergencias, reforzando la presencia institucional en territorio.


EL PROBLEMA DE FONDO: CONFIANZA, NO INFRAESTRUCTURA

Más allá del rediseño, el caso expone un problema estructural: la falta de confianza ciudadana en las instituciones de seguridad y procuración de justicia.

En un entorno donde prácticamente cualquier persona puede realizar una llamada de auxilio desde su celular, la instalación de cabinas físicas plantea cuestionamientos sobre su viabilidad, pertinencia y planeación inicial.


ENTRE DISCURSO Y REALIDAD

Aunque el gobierno sostiene que se trata de un proyecto en evolución, la reconversión de “Mujer Segura” refleja fallas en el diseño de políticas públicas que no logran conectar con las necesidades reales de la población.

El desafío ahora no será solo modernizar las cabinas, sino justificar su utilidad en un contexto donde el principal déficit no es tecnológico, sino de credibilidad institucional.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

En Tendencia

Salir de la versión móvil