EXPRESIONES Y OPINIONES
VIDEOSEGURIDAD: LA ESTRATEGIA DE TLAXCALA EN EL ARCO NORTE

LOURDES ROMERO
La inseguridad en carreteras es uno de los principales problemas que afectan a la movilidad, al transporte de carga y a la actividad económica en el centro del país.
Esta problemática regional ha impactado, durante años, a usuarios y empresas que transitan por vías estratégicas como el Arco Norte, y frente a este escenario, Tlaxcala decidió implementar una solución que hoy se coloca como referente nacional.
Con el Sistema de Conectividad y Videoseguridad en el Arco Norte, el gobierno que encabeza Lorena Cuéllar activó un modelo tecnológico que tiene un objetivo claro: atender de manera directa el robo al transporte, uno de los delitos más sensibles para los sectores productivos.
Se trata de un esquema que combina prevención, monitoreo permanente y capacidad de reacción inmediata, a partir de un análisis previo de los incidentes registrados en esta autopista.
Todo el sistema se encuentra integrado al C5i de Tlaxcala y conectado con instancias federales, lo que permite el intercambio de información en tiempo real y fortalece las tareas de inteligencia e investigación.
Evidentemente, el Arco Norte representa un punto estratégico no solo para Tlaxcala, sino para entidades como Puebla, Hidalgo, Estado de México y la Ciudad de México.
Por ello, ante un problema regional que afecta tanto a automovilistas particulares como al transporte de carga, el enfoque no se debe limitar a una solución local, sino a una respuesta coordinada, cuya pauta ha sido marcada por la administración de Lorena Cuéllar.
Tlaxcala ya demostró que los desafíos requieren, ante todo, voluntad, pues, pese a contar con uno de los presupuestos más bajos del país, el actual gobierno estatal ha destinado más de 10 mil millones de pesos a seguridad, priorizando infraestructura tecnológica y coordinación interinstitucional.
Para el sector productivo, estas acciones, sin duda, deben traducirse en mayor certidumbre, reducción de riesgos y mejores condiciones para la operación diaria.
El nuevo sistema en el Arco Norte cuenta con el respaldo del Gobierno de México y de la Guardia Nacional, que ha subrayado la importancia de la tecnología para mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias y reducir los índices delictivos en carreteras.
Esto significa que, desde el ámbito federal, también se reconoce que el proyecto emprendido en Tlaxcala se alinea con la Estrategia Nacional de Seguridad Pública, al fortalecer la prevención y el análisis delictivo mediante herramientas tecnológicas.
Claramente, la seguridad carretera requiere esfuerzos coordinados entre estados, y el llamado del de la gobernadora Lorena Cuéllar para que otras entidades complementen este tipo de infraestructura apunta a una realidad que no se puede evadir: sin cooperación regional, los avances serán parciales.
Tlaxcala ya optó por una acción concreta. Falta ver si entidades vecinas siguen su ejemplo, o se mantienen en los diagnósticos y las promesas ante las legítimas demandas del sector logístico y empresarial.